dissabte, 26 de juny de 2010

Radicalismes...

abans de contar com anaren les peripècies per Sueca, boda de Jordi inclosa, i la primera setmaneta d'esta segona etapa londinenca deixe ací un mail que m'ha arribat via Victor, de Madrid. El que l'escriu és Javier "Crudo", que té un programa boníssim en Ràdio3, de les 2 a les 3 de la vesprada anomenat "Carne cruda" i que no té desperdici... si podeu baixar-se algun postcast i escoltar-lo, val realment la pena... Allà va...

La Unión Europea ha aprobado una
norma para vigilar las actitudes y opiniones radicales de los ciudadanos de la UE.

Pues yo no estoy preocupado en absoluto. No soy radical. Los que deberían estar temblando son otros… Los verdaderos radicales

Los que se llaman a sí mismos “partido socialista y obrero” pero abaratan el despido y recortan el gasto social y no suben los impuestos a los más ricos ni parece luchar contra la evasión fiscal…

Radical es que se apruebe una reforma laboral con más abtenciones que votos a favor. Radicales son esos políticos que nos matan a la chita callando, absteniéndose que es gerundio… que sólo dicen esta boca es mía para defender sus intereses no los nuestros…

Radicales son esas cerca de 3.000 fortunas que tratan de defraudar a Hacienda refugiándose en cuentas opacas en Suiza… Y es radical que la Agencia Tributaria diga que no encuentra delito, aunque las asociaciones de inspectores dicen que el delito es flagrante.

Radical es la señora Cospedal que va por ahí con un pañuelo palestino de diseño diciendo que el suyo es el partido de los trabajadores. ¿De qué trabajadores habla: de los que tienen que pagar por la sanidad, por la educación, por la recogida de basuras, por respirar?

Radical es decir, como dijeron ayer los curas, que quitar los crucifijos de los colegios y lugares públicos es un suicidio para nuestra cultura, porque es parte de nuestra historia, de la historia de Europa.

¿A qué historia y patrimonio cultural se refiere: a la historia de represión moral, a la historia de colaboración con el régimen franquista, a la historia de connivencia con el fascismo, a la historia de la inquisición, de la persecución de la diferencia, de la condena de las actitudes filosóficas contrarias a su credo, de la negación de la ciencia?

Radical es que eljefe de la patronal española hunda empresas a pares y siga tan campante en su cargo y que le dejen sentarse a negociar un pacto social.
Y radical es que los sindicatos no sean más radicales con la que está cayendo.

Todo eso sí que es radical. Es a esos que tienen actitudes radicales, extremas, irracionales, incoherentes, impredecibles, deshonestas, a los que deberían vigilar las fuerzas del orden de la Unión Europea.

No a ti… Yo, en tu lugar, estaría tranquilo si por algún momento has temido que te vigilen por ser un radical peligroso. No te preocupes, tú eres bastante moderado si lo piensas: crees en la justicia social, en el reparto equitativo y en una democracia transparente y honesta.

No eres radical ni peligroso. Eres racional. El problema es que al poder eso le parece peligroso.

Javier Gallego "Crudo"